lunes 14 de noviembre de 2011

TANATOLOGIA FORENSE, DESDE LA OROYA

Dr. José C. Bustamante Montoro, autor del libro




DR. JOSE C. BUSTAMANTE M.,PUBLICA LIBRO


Desde La Oroya, Perú a 3730 msnm, nuestro dilecto amigo y colega el Dr. José Carlos Bustamante Montoro ha publicado un excelente texto de consulta que lleva como título TANATOLOGIA FORENSE.

La Tanatología Forense es una ciencia que estudia a los cadáveres cuya causa del fallecimiento se desconoce y/o está en duda. El médico forense utilizando herramientas científicas como la autopsia y exámenes auxiliares determina la causa del fallecimiento. Esta ciencia estudia los fenómenos cadavéricos como las livideces, rigidez, fenómenos oculares, la existencia o no de fauna cadavérica, la existencia o no de lesiones ante morten o post morten que finalmente determinaran el tiempo aproximado de la muerte y lesiones vitales o no vitales que serán de utilidad en las investigaciones legales, penal y civil.

El Dr. Bustamante, si bien no ha centrado su investigación en los fenómenos relacionados con la altura, está demostrando con esta publicación que desde Los Andes peruanos se contribuye al conocimiento de la Medicina en el Perú desde la especialidad que se ejerce.

Y es así que el Dr. Bustamante, nacido en Cerro de Pasco a 4330 msnm, graduado en la Universidad de San Marcos de Lima, donde se ha especializado como Médico Legista, además de su formación en las Universidades Nacional de la Plata Argentina y la Universidad Complutense de Madrid España, ejerce su profesión de Médico Legista en el Instituto de Medicina Legal del Perú en las Divisiones de Huánuco, Tarma, La Oroya y la docencia en las Universidades del centro del país.

Desde este blog, queremos expresarle nuestro reconocimiento por este esfuerzo científico esperando que en algún momento nos haga conocer los hallazgos post morten de la patología de la altura que seguramente tiene oportunidad de encontrar en el ejercicio de su especialidad en La Oroya.




Aquiles Monroy MD






martes 11 de octubre de 2011

EL TIEMPO CIRCULATORIO Y LA ALTURA

El tiempo de circulación es función tanto del gasto cardíaco como de la volemia

Tiempo de circulación = volemia/gasto cardíaco


EL TIEMPO CIRCULATORIO EN LA ALTURA Y A NIVEL DEL MAR
Emilio A. Marticorena, Augusto V. Ramírez, et. al.


INTRODUCCION
El Tiempo Circulatorio constituye un método de diagnóstico fácil y pese a sus limitaciones ayuda a diferenciar estados disneicos subsecuentes a alteración pulmonar de los ocasionados por insuficiencia ventricular izquierda. En otros casos sirve para dilucidar el estado de insuficiencia ventricular derecha, insuficiencia cardíaca global o simplemente permite seguir el curso evolutivo terapéutico de un estado de descompensación cardíaca total.
El Tiempo Circulatorio en la altura ha sido objeto de estudio por diversos autores en nuestro país, sin embargo, la heterogeneidad de las técnicas empleadas y el número limitado de casos en la altura no han permitido resultados uniformes.
Existen varios métodos para determinar el Tiempo Circulatorio todos ellos basados en medir el tiempo que demora una sustancia dada en recorrer un determinado segmento vascular. El presente estudio utiliza el método de la Lobelina que además de ser inocuo, es sencillo, objetivo y preciso. La Lobelina es un alcaloide, principio activo de las hojas de la Lobelia inflata L. y químicamente es la L-metil-B-oxifenil-6-fenacilpiperidina, actúa sobre el Centro Respiratorio, estimulándolo, lo cual se debería fundamentalmente a un mecanismo reflejo a partir de los quimiorreceptores del seno carotideo. La tos producida en el sujeto objeto del estudio es claramente identificada claramente por el investigador, quien se vale de ésta respuesta para determinar la velocidad circulatoria.

MATERIAL Y METODOS
A los voluntarios estudiados se les divide en 2 grupos:
Grupo A: 100 adultos normales, 50 de cada sexo, de 20 a 40 años de edad, Media 29.6 años, naturales y residentes en la altura, en localidades por encima de 3,500 msnm. El estudio se realiza en el Hospital General de Chulec donde se les examina clínicamente poniendo énfasis en el aspecto cardiopulmonar e incluyendo radiografía de tórax y exámenes hemáticos de hemoglobina y hematocrito. Luego de la evaluación fueron todos fueron declarados normales por el cardiólogo.
Grupo B: Observaciones a nivel del mar, 100 adultos normales de 20 a 50 años de edad, con un promedio de 33.5 años captados de los servicios de Cardiología, Medicina y Cirugía del ex Hospital Obrero, Lima. Igual que en el grupo de altura todos, previo despistaje clínico, radiológico y electro cardiográfico, fueron declarados normales por el cardiólogo.
Técnica del examen
Las determinaciones se efectuaron empleando el Método de la Lobelina, utilizando Lobelina Sandoz de 0.003 gr. por 1 ml, inyectada en una vena del pliegue del codo.
Se procede así: A los examinandos se les pide su consentimiento para la prueba, se les hace saber la inocuidad de la prueba, lo que de ellos esperábamos y cómo debería responder. Desechamos a todo individuo aprehensivo o no cooperador.
Evaluación estadística
Los resultados encontrados en la altura y a nivel del mar (Grupos A y B), fueron evaluados en forma estadística por separado e involucrando ambos sexos. Para cada nivel se obtiene Media Aritmética, Desviación y Error Standard, y Valores Extremos.

RESULTADOS
Se efectúa la comparación de los Valores Medios entre los Grupos A y B, en conjunto y por separado para ambos sexos, estableciéndose el valor de “t” por el “t test” de Fisher, y el correspondiente significado de las diferencias mediante el cálculo de la probabilidad “p”. Los resultados se muestran en las siguientes Tablas

DISCUSION Y CONCLUSIONES
Nuestros hallazgos muestran que el tiempo circulatorio es más prolongado en el individuo de altura que en el de nivel del mar y que la diferencia es estadísticamente significativa.
El mayor tiempo circulatorio en el individuo de altura se debería a la mayor riqueza vascular y al mayor volumen y viscosidad sanguíneos que el individuo de altura normalmente posee. Estas diferencias no podrían atribuirse a cambios en el débito cardíaco, ya que éste es semejante al reportado a nivel del mar. La hipertensión pulmonar del individuo de altura no sería factor a tenerse en cuenta en la modificación de tiempo circulatorio, pues otros parámetros hemodinámicos tales como la presión media en la aurícula derecha, la ventricular derecha en diástole y la del capilar pulmonar no revelan que el residente de altura se encuentre en insuficiencia cardíaca izquierda y/o derecha. El mayor tiempo circulatorio en individuos de la altura permanece aún dentro de límites de normalidad previstos por otros autores para sujetos de nivel del mar, sin embargo, dado que nuestra investigación ha sido comparativa, utilizando la misma técnica y por un mismo autor, sus resultados son confiables.

BIBLIOGRAFIA
Referirse al trabajo original:E. A. Marticorena, A. V. Ramírez, et al, El tiempo Circulatorio en la altura y a Nivel del Mar. Arch. Inst. Biol. Andina Vol. 3, pág. 106, 1970


Nota del Blog: Agradecemos nuevamente la colaboración del Dr. Augusto Ramírez el haber resumido el artículo para una fácil lectura.

lunes 12 de septiembre de 2011

DOCTOR KURT O. HELLRIEGEL, 42 AÑOS DESPUES

Kurt O. Hellriegel
Hellriegel (izq), con V. Maccagno (derecha) 1964, Sala de Operaciones del Hospital de Chulec



Hellriegel (4to de la derecha) en el Hospital de Yauricocha. El 3ro de la izquierda es Clarence Hanna, superintendente de la mina, 1955. (Foto de Beberly Hanna)

KURT O. HELLRIEGEL, CIRUJANO Y MAESTRO EXCEPCIONAL DEL HOSPITAL DE CHULEC LA OROYA
César Alvarez Ruiz MD, Interno de Medicina 1961


Los estudiantes de Medicina que trabajamos con el Dr. Hellriegel en el Hospital de Chulec, La Oroya, Perú, durante nuestro Internado, siempre recordamos las inigualables lecciones de un maestro impecable, de un cirujano excepcional y de un profesional rígido, disciplinado y exigente. Pero eso no era todo. Con el paso del tiempo aprendimos a conocer al ser humano en todas sus dimensiones. Nos enseñó a ser honestos y responsables en nuestro trabajo, ambiciosos para aprender el arte de la medicina y muy humanos con nuestros pacientes. El cirujano rígido y exigente en el trabajo se convertía en una persona apacible cuando las horas de trabajo y aprendizaje quedaban atrás. El se convertía en un padre afable y comprensivo, matizando sus conversaciones con una sonrisa dulce y sincera, una mirada suave, un contacto de ojos sin severidad y sin dudas. Así era el doctor Hellriegel que yo conocí.
Kurt O. Hellriegel nació en Alemania, participó en la Segunda Guerra Mundial como cirujano y en los años 50 llegó a La Oroya como cirujano asistente en el Hospital de Chulec. El estaba bien interesado en el estudio de las enfermedades de la altura y procedimientos quirúrgicos del tórax operando en problemas cardiacos y pulmonares especialmente l quiste hidatídico, parasitosis endémica de la región. Los internos siempre quedamos impresionados con la maestría de sus actuaciones en la sala de operaciones y los resultados favorables. Era un espectáculo verlo operar. Con el bisturí y los otros instrumentos quirúrgicos sus manos producían finos y rítmicos movimientos, parecía el conductor de una orquesta sinfónica de primera calidad. En las operaciones del pecho abría el tórax tan rápido que en segundos se observaba el corazón palpitante o los pulmones con sus contornos regulares. La primera vez que vi al doctor Hellriegel operar del corazón me quedé profundamente fascinado.
Las visitas médicas que se hacían los sábados eran muy educativas y al comienzo llenas de estrés, principalmente porque no estábamos acostumbrados a la técnica del doctor Hellriegel que personalmente dirigía estas actividades. Todos los internos y médicos participaban. Cada interno presentaba sus pacientes en unos cuantos minutos. Habían preguntas y respuestas y por supuesto las enseñanzas. Después de varias semanas aprendíamos la rutina y mucho cambio el estrés disminuyó considerablemente. Era como una feria científica, los 6 internos hacíamos lo posible de mostrar al jefe que éramos parte de lo mejor de San Fernando.
El 1969 fue uno de los muchos años de oro del Hospital de Chulec. Desgraciadamente un día trágico imposible de olvidar, llegó la noticia que el doctor Hellriegel había fallecido en un accidente. Esa noticia fue un duro golpe para el Hospital y para la comunidad entera. Había muerto un cirujano que dejó su Alemania natal para radicarse en los Andes Peruanos, no solamente para salvar vidas y aliviar el dolor de sus pacientes, sino también para sembrar la semilla del sacrificio y el triunfo en jóvenes peruanos, estudiantes de medicina.
Los que tuvimos la suerte de trabajar a su lado especialmente los internos de 1961 agradecemos a Dios por darnos esa gran oportunidad de recibir sabias enseñanzas de un cirujano brillante con un corazón muy humano.


Nota del Blog
Kurt O. Hellriegel desde 1951 a 1969 trabajó como cirujano y fue director del Hospital de Chulec de La Oroya. Su nombre está ligado indiscutiblemente a la historia del Hospital y de la División Médica de la Cerro de Pasco Corporation con Chulec y sus 8 hospitales periféricos distribuidos en región central del Perú, porque contribuyó a su crecimiento, prestigio y desarrollo.
Este cirujano de origen alemán forjó a decenas de promociones de médicos e internos de medicina del Perú quienes trabajaron con él y contribuyó al conocimiento de la Cirugía, la Fisiología y Patología cardiovascular de la Altura, escribiendo decenas de artículos médicos nacionales que iremos acopiando para la historia de la Medicina de la Altura y también recibiendo el agradecimiento de revistas como Circulation, Journal of Applied Physiology y otras por su aporte logístico y facilidades que brindaba para muchas investigaciones realizadas en el Hospital de Chulec.
Vino de Alemania en plena II Guerra Mundial y se quedó en La Oroya hasta 1969 en que falleció un 30 de julio en un grave accidente de tránsito tras un choque en el conocido “cruce de Tarma” mientras conducía su camioneta pick up International, siendo atendido en sus momentos finales por sus colegas del Hospital. Su muerte causó estupor y pena sin embargo su vida en La Oroya ha quedado grabada en la historia de la Medicina de la Altura.
Precisamente el Maestro Emilio Marticorena ( En Historia de la Medicina Peruana en el Siglo XX, Volumen I) comentando en “Anecdotas Hipóxicas: De Barbero a Cirujano Cardiovascular”, menciona que Kurt O. Hellriegel “escapa” de Alemania a Perú durante la segunda Guerra Mundial, dirigiéndose a Oxapampa – Selva Central del Perú donde trabaja como barbero. Que ocupó luego un cargo administrativo en Huancavelica en un centro minero. Es allí donde es “descubierto” como excepcional cirujano, siendo invitado por sus “colegas americanos” del hospital de Chulec de La Oroya de la Cerro de Pasco Corporation. Ingresó como Cirujano General, posteriormente sería Jefe Cirujano y Director del Hospital de Chulec y de toda su red hospitalaria.
El Dr. Hellriegel, experto cirujano graduado en Munich, Alemania, rutinariamente abordó todo tipo de cirugía: Corazón (cirugía abierta y cerrada); pulmones, cerebro, abdomen, traumatología, cirugía plástica y reconstructiva, etc.
Como anécdota, Marticorena menciona que tiempo atrás había desaprobado en la Universidad de San Marcos el examen de reválida del título presumiblemente por limitaciones en el idioma. Sin embargo obtuvo la misma en segunda instancia. Ambas situaciones le impidieron laborar como cirujano a su llegada al país obligándolo a desempeñar los cargos referidos anteriormente. En algún momento obtuvo la nacionalidad peruana al trabajar en el hospital de Chulec hasta 1969, en que fallece en un accidente de tránsito.
Aquiles Monroy MD