sábado, 28 de agosto de 2010

Tifus en los Andes en los Años 30

Campesino Andino (Martín Chambi)
Tifus en los Andes en los Años 30


En el Perú, durante los 50 primeros años de siglo XX las epidemias se debieron principalmente a la falta de una infraestructura sanitaria adecuada, así como a la pobreza. Por lo general, se iniciaron con un brote inesperado y después de la confusión inicial se identificaba el agente causante.

Hubo tres grandes epidemias durante los primeros 50 años de este siglo en el Perú:
· Peste bubónica que afectó las principales ciudades costeras, de 1903 hasta 1930.
· Fiebre amarilla epidémica en los puertos más importantes de la costa norte y en las localidades productoras de azúcar, entre 1919 a 1922.
· Epidemia de tifus y la viruela en los Andes.

He resumido del capítulo: Salud Pública y la Comunidad: “El Tifus Epidémico y la Viruela en los Andes” del libro “The Return of Epidemics” Health and Society in Peru During XX Century de Marcos Cueto, 2003.

Esta epidemia de Tifus ilustra un intento exitoso de auto-ayuda y colaboración de los líderes naturales de las comunidades andinas, y hace hincapié en la capacidad de las personas para dar respuestas creativas y eficientes frente a la adversidad.

Viajando a través de los Andes (Martín Chambi)
Con el fin de entender por qué el Tifus Epidémico era endémico en los Andes y menos frecuente en la costa tenemos que señalar algunas características de esta enfermedad.

El Tifus es causado por la "Rickettsia prowazetti", y sólo se transmite a las personas a través del “Pediculus humanus” (piojo), este bicho ingiere la sangre de los enfermos y transmite el germen a personas no infectadas; este piojo vive cerca del calor del cuerpo humano en el pelo y la ropa.
Pediculus humanus corporis
Esta es una enfermedad caracterizada por fiebre alta, postración, dolor de cabeza, dolores en todo el cuerpo; y se debe recordar que las condiciones antihigiénicas, el hacinamiento y bajas temperaturas son las condiciones adecuadas para el desarrollo del Tifus Epidémico.




Ejercito Francés sufrió por el Tifus
La epidemia más notoria de Tifus en la historia de la cultura occidental se produjo en año 1812, cuando más de 500 000 soldados del ejército francés murieron durante el invierno ruso.




Pobreza del Campesino Andino
En Puno (Los Andes en el sur-este del Perú), la dureza del clima, la falta de combustible y la pobreza, (como se muestra por la posesión de un solo vestido rasgado), son factores que ayudaron a la propagación de la enfermedad.

Pediculus humanus capitis
Las chozas hacinadas de los Andes son una condición ideal para la propagación del tifus. Estas viviendas sólo tenían una pequeña, estrecha y oscura habitación construida con bloques de adobe y paja, con un piso de tierra, y sin ningún tipo de ventilación ni iluminación.
Pareja India (Camino Brent)
Los habitantes dormían en el suelo o una plataforma de adobe, envueltos en trapos sucios y cuero de ovejas. De acuerdo con testigos en una vivienda de los Andes en Puno vivían las familias amontonadas, donde los niños y familiares, dormían, comían, cocinaban juntos; almacenando sus pertenencias de uso doméstico en estos lugares. Estas condiciones eran ideales para el piojo.


Poblacho Serrano (Camino Brent)
El control de la Epidemia de Tifus en los Andes durante los años 30:
Los principales protagonistas de esta historia fueron: Algunas brigadas sanitarias rurales y el médico Manuel Núñez Butrón (*1), personas que trabajaron en el departamento de Puno (Los Andes del Perú) en los años de 1930. Esta combinación particular, se vio favorecida por la influencia del movimiento cultural llamado "Indigenismo" (* 2).

Se produjo este excepcional caso de promoción de la higiene y participación de la comunidad de acuerdo con las concepciones culturales preexistentes. Esto sucedió en Puno en los años 30, donde aparecieron formas nuevas de entender y controlar la enfermedad.

El departamento de Puno fue escenario de este experimento que combina las creencias nativas y los métodos médicos occidentales de salud pública. El principal protagonista de esta historia fue Núñez Butrón, médico que organizó brigadas de salud, y publicó una revista médica de difusión en el público general.


Fiesta del Q'OYLLUR RITI (Martín Chambi)
Epidemia de Tifus en los Andes:
En la década de 1920 esta enfermedad infecciosa se había extendido debido a la movilidad de los campesinos que viajaban a las ferias campesinas y trabajaban en forma temporal durante las cosechas en diferente lugares del país. La disminución del comercio de lana durante estos años supuso el declive de la economía natural y la sustitución de las ferias anuales por festividades más frecuentes.


Pobladores Andinos Izando una Cruz (Martín Chambi)

Los piojos propagaban la enfermedad a través de la multitud de personas que asistían a los mercados, y las ceremonias religiosas; también hubo contagio debido a algunas costumbres andinas como velar a sus muertos durante varios días, dormir en la misma cama de los enfermos, y el lavado de la ropa de los difuntos ocho días después de su muerte. En algunas partes de las tierras altas se creía que los niños no se debían cortar el pelo entre el nacimiento y su segundo cumpleaños (cuando se realizaba una ceremonia especial) porque se creía que al hacerlo se debilitaban los dientes del niño.

Chozas Indias (Julia Codesido)
Las zonas más afectadas por el tifus en el Perú fueron las cordilleras central y sur. Las bajas temperaturas y la escasa humedad en las zonas situadas a más de 2000 metros sobre el nivel del mar favoreció la propagación de la Rickettsia prowazetti.

La costa y la selva amazónica estaban libres de Tifus Epidémico. A comienzo del siglo XX, los médicos peruanos creían que la Tifus era una enfermedad del altiplano debido a una combinación de factores: climáticos (bajas temperaturas y escasa humedad), factores biológicos (inmunidad producida por la enfermedad) y factores sociales (hacinamiento en las viviendas de los campesinos andinos). Un estudio realizado en el 1920 señaló que el tifus no era contagiosa cuando la temperatura era mayor a los 20 grados Celsius (y aún más); en la costa nunca se reportó Tifus Epidémico.

Alrededor de 1930, la única manera de controlar la enfermedad era mediante la eliminación de los piojos y manteniendo una buena higiene personal como: afeitarse, cortarse el pelo y usar ropa limpia. Sin embargo, ni siquiera esas medidas se habían realizado. Cuando Núñez Butrón estaba vivo, el control del tifus implicaba una organización disciplinada y promoción de la higiene personal.



Educación Rural (Camino Brent)
La Brigada Sanitaria:
En 1933, Manuel Núñez Butrón creó la primera brigada sanitaria en la comunidad de Isla, cercana a Juliaca - Puno.

Los líderes de la primera brigada fueron los hermanos Cutipa Coaquira adventistas que habían terminado la escuela primaria. Eran también miembros de la brigada algunos indios que habían servido en el ejército durante dos años. Por último, la brigada incluía curanderos y herbolarios que han aceptado algunos de los métodos de Núñez Butrón, sin abandonar totalmente sus creencias.

La participación de los Adventistas, ex soldados y sanadores demuestra la amplia aceptación del discurso sanitario de Núñez Butrón, que estimuló a las comunidades indígenas a cuidar su salud.

En lugar de confiar ciegamente en la supremacía presumible de la medicina occidental, se legitima las actividades tradicionales a través de su relación con los líderes naturales de las comunidades. Esta actitud era muy diferente a la de otras personas que estaban a cargo de la salud pública.

Un paso decisivo en el desarrollo de las brigadas fue la publicación en abril de 1935 de la revista "Runa Soncco" en quechua esto significaba "Corazón Indígena". En su primer número, la revista se definió como una publicación por los indios y para los indios. Algunos testimonios afirmaban que la revista se leía en voz alta a los miembros de las diferentes brigadas sanitarias.

Campesino Andino Tocando Quena (Martín Chambi)
Un artículo en Runa Soncco aprobaba y comparaba las ventajas de algunos de los métodos empleados por los indios para controlar los piojos, tales como el uso de la tierra nitrosa (Kallpa), el dejar fuera de la choza la ropa húmeda por lo que el frío podría matar a los piojos (kasacheska), colocar la ropa en los contenedores con agua hirviendo (putesta), o comer ají, perejil o comino. La revista incluso encontró una explicación para el uso de la orina cuando se lavaba el pelo, por la cantidad de amoníaco que la orina tiene.

Sin embargo, la integración de la cultura occidental y la Andina nunca fue completa. El conflicto esencial entre la explicación mágica y científica de la enfermedad persistía. La medicina occidental, inclusive la practicada por Núñez Butrón, seguía basándose en la creencia de que las enfermedades eran causadas por algún desorden biológico o mal funcionamiento de un órgano. Para la medicina tradicional Andina la raíz de la enfermedad reside en un desequilibrio entre el cuerpo y el orden natural, social y religioso produciéndose la intervención de deidades y demonios al azar. Sabiamente Núñez Butrón evadió del conflicto en un intento por fusionar las terapias occidentales y los patrones culturales indígenas.

Esta experiencia sigue siendo excepcional en la historia de la Medicina Peruana.




(*1) Manuel Núñez Butrón: (1899 - 1952)

Manuel Núñez Butrón nació en 1899 en las localidad de Samán, un pequeño pueblo en la provincia de Azángaro, Puno. Se enfrentó a los obstáculos, presiones y expectativas de la movilidad social.

Él fue considerado "blanco" en su ciudad natal ya que sus padres hablaban español. Pero se le consideró un "Indio" mientras asistía a la escuela primaria en Juliaca, porque vino del interior de la provincia. La misma experiencia ocurrió de nuevo, en la Escuela de San Carlos de Puno sus compañeros de clase lo llamaban "Indio", lo mismo sucedió en la Universidad San Agustín (Arequipa); Universidad de San Marcos (Lima), y cuando viajó a estudiar Medicina en Barcelona España, en todas esas universidades sus compañeros de estudio se le llamó "Indio".

Cuando regresó a Puno en 1930 fue nombrado médico del estado en las provincias de Azángaro, Huancané, Lampa y San Román. En aquellos años sus actividades se vieron afectadas por las ideas de "Indigenismo". Falleció en el año de 1952.

Indígena (José Sabogal)

(* 2) Indigenismo
Un movimiento cultural, que estimuló una reevaluación positiva de las creencias de los Andes, que afectó en el Perú a las artes (sobre todo pintura y la literatura), durante los primeros 50 años del siglo XX.



“The Return of Epidemics” Health and Society in Peru During XX Century By Marcos Cueto, 2003, pages 48-67.
Traducido y Resumido por Hegel SALAZAR HERBOZO

viernes, 30 de julio de 2010

LA HEMOGLOBINA EN EL RECIÉN NACIDO DE LA ALTURA

Recién Nacido


Hematopoyesis en la Médula Osea

El recién nacido de las alturas tiene un nivel de hemoglobina similar al del nivel del mar

La eritrocitosis fisiológica (aumento normal de la hemoglobina por la hipoxia) en el nativo de altura se traduce en un mayor porcentaje del hematocrito y mayor concentración de hemoglobina con respecto a los valores del nivel del mar. Y esta es mayor cuanto más alta sea el nivel de altitud debido a la hipoxia (Ver en este mismo blog: ADAPTACIÓN A LA ALTURA Y LA HEMOGLOBINA).

Esta eritrocitosis fisiológica no se observa en todas las edades. La mayoría de los estudios se han hecho en adultos.

El recién nacido en las grandes alturas es un caso diferente pues presenta una hemoglobina y hematocrito similar al recién nacido en el nivel del mar.

Rosario Peñaloza y colaboradores de La Paz en Bolivia, estudiaron la hemoglobina de la sangre venosa a 300 madres gestantes normales de la altura durante el trabajo de parto y la sangre venosa del cordón umbilical de 300 recién nacidos y demostró que la eritropoyesis (formación de los glóbulos rojos) de los recién nacidos en la altura a 3,600 msnm. es independiente de los factores maternos y del ambiente hipóxico, probablemente por la función protectora de la placenta.

Los niveles de hemoglobina de las gestantes normales a término, estudiados a 3600 msnm comparados con sus similares habitantes a nivel del mar son estadísticamente diferentes; como consecuencia de la adaptación fisiológica a la altura.

Hemoglobina en gestantes de altura y nivel del mar




La adaptación fisiológica hace que el recién nacido de la altura sea “un recién llegado a la altura”.

En cambio los valores hematológicos de los recién nacidos en la altura comparados con los del nivel del mar, son estadísticamente similares. Estos datos sugieren que la eritropoyesis fetal y de los recién nacidos son independientes de los factores maternos y del ambiente hipóxico presente a 3600 msnm. Esta eritropoyesis independiente de factores maternos y ambiente hipóxico podría deberse a la barrera protectora que ejerce la placenta sobre el recién nacido (Gerardi, Venezuela).

Hemoglobina en Recién Nacidos de altura y de Nivel del Mar




Otros datos hematológicos como el volumen corpuscular medio, reticulocitos y eritroblastos también se encontraron estadísticamente similares. Así mismo otros autores indican que el recién nacido en la altura presenta valores de pO2 arterial similares a nivel del mar debido a que las adaptaciones maternas y placentarias logran que la tensión de oxígeno y los valores hematológicos de los tejidos fetales se mantengan dentro de rangos fisiológicos (Alcazar, UPCH, Lima).

Sin embargo otros estudios realizados en recién nacidos de altura como Loret de Mola en Morococha en 1955 (4500 msnm) encontraron Hb de 18.3 gr/dl y Hum en Cerro de Pasco en 1976 (4330 msnm) 19.3 gr/dl. Aunque no usaron la misma metodología de R. Peñaloza los valores encontrados son altos que quizá también podría ser un hallazgo en niveles de gran altura que requieren ser confirmados.

Doris Auza Maldonado en Cerro de Pasco (4330 msnm) en 1985 encontró una reducción de la Hemoglobina de los neonatos desde el primer día hasta el sétimo día en sangre venosa periférica como se ve a continuación.

Hemoglobina en neonatos en Cerro de Pasco




Esta reducción podría deberse a una hemo-concentración post parto que se va compensando en los primeros días de vida hasta alcanzar el nivel de hemoglobina normal en el neonato, pues no se ha encontrado evidencias de incremento de la eritropoyesis en médula osea en el recien nacido de la altura (Reynafarge).

La eritropoyesis se inicia en el embrión a partir de la tercera semana después de la concepción. En los 2 primeros meses de edad se establece en el hígado, alrededor del sexto mes migra gradualmente hacia los espacios medulares, y en el nacimiento la mayor parte de la formación de sangre se produce normalmente en la medula ósea con una eritropoyesis normal.

El neonato en la altura, según hemos visto, tiene una eritropoyesis normal no pudiendo determinarse en que momento de la vida comienza un incremento de ésta que lleva a la eritrocitosis fisiológica de la altura.




SUMMARY

The eritropoiesis of the newborns at high altitude is independent of the maternal factors and of the high altitude hypoxia at 3600m above sea level, probably due to the protective function of the placenta.

The hematological values of the healthy pregnant women at high altitude (3600m above sea level) compared with pregnant women who live at sea level are statistically different; however, the hematological values of newborns at high altitude compared with the values of newborns at sea level are statistically similar.

Eritropoiesis begins in the embryo three weeks after conception. In the first 2 months of life is established in the liver, near six months it gradually migrates to the marrow spaces and at birth the majority of blood formation is normally produced in the bone marrow.

The infant erithropoiesis at high altitude is normal and we can not determine at which age begins physiological high altitude erithrocytosis.


Dr. Aquiles Monroy

lunes, 7 de junio de 2010

ADAPTACIÓN Y ACLIMATACIÓN



Mujer aymara nativa del altiplano peruano-boliviano. Nótese el sombrero clásico de la región


ADAPTACIÓN Y ACLIMATACIÓN



Cuando leemos con atención y cuidado la literatura sobre la Altura y se revisan los mecanismos fisiológicos que el nativo de la altura va modificando en su organismo para vivir en la altura, nos confundimos, por la terminología usada para estos 2 diferentes procesos, encontrando indistintamente "Adaptación" y "Aclimatación".
Poblador nativo de los Himalayas



Nosotros en una anterior entrega de este blog: “EL HOMBRE DE LA ALTURA TOTALMENTE ADAPTADO? diferenciábamos aclimatación y adaptación, refiriéndonos en el primer caso a los mecanismos adaptativos incompletos en el hombre que nace y vive en los Andes sudamericanos quien está morando aquí unos 14 000 años; y en el segundo caso (Adaptación) a los mecanismos adaptativos de quienes residen en esas altitudes más de 500 000 de años en los Himalayas (como los Sherpas).


En el Acta de las Primeras Jornadas de Medicina y Cirugía de la Altura, 1978, una publicación pionera sobre la Medicina de la Altura, organizada por el Cuerpo Médico del Hospital de Chulec de La Oroya, cuyo comité organizador estuvo presidido por el Dr. Nelson Vidal La Torre, hemos encontrado una acuciosa revisión sobre la adaptación y la aclimatación.


Dr.Nelson Vidal La Torre, prestigioso maestro y organizador de eventos científicos en Chulec




Saludo del Dr. Alberto Hurtado en el prólogo del libro



El Dr. Marco Tulio Velásquez, fisiólogo y maestro sanmarquino ya fallecido, en el discurso de apertura al hacer una revisión de la trascendencia de la investigación en la altura se refirió a los aspectos semánticos de la terminología del tema que nos ocupa ahora y que resumimos:




Dr. Marco Tulio Velázquez, fisiólogo, maestro sanmarquino e investigador de la Medicina de la Altura






“…..Cuando se repara en el vocabulario que usamos diariamente parece ser que en tanto es posible hablar de adaptación y aclimatación del individuo, no es propio hablar de aclimatación de la población.

El diccionario de la Real Academia de la Lengua dice: Adaptación, proceso por el que un animal se acomoda al medio ambiente y a los cambios de éste. Aclimatación, hace que se acostumbre un ser orgánico a un clima diferente temple y condiciones al que le era habitual.

Es decir que castizamente, el término Aclimatación parece definitivamente propio de los procesos que suceden en un ser vivo cuando cambia de ambiente y Adaptación a los procesos que permiten al ser vivo acomodarse al medio ambiente en que vive o a los cambios de éste.

El segundo es pues un término más genérico desde un punto de vista estrictamente semántico, lo cual puede no ser importante. Lo que importa es saber si conviene a un mejor entendimiento alterar la equivalencia semántica, quizá por su falta de flexibilidad para adaptarse a los fenómenos biológicos y poblacionales; y solo entonces adoptar otro significado para cada término o agregar términos que puedan definir mejor determinadas condiciones (por ejemplo aclimatación, habituación, aptitud, etc.)

Con todo el respeto que me merece la figura singular de Alberto Hurtado, no creemos que el calificar a la aclimatación como “natural” y “adquirida” agregue algo a la comprensión del fenómeno. Y si en cambio, creemos que agrega una expresión más a la confusión de términos existentes.

En primer lugar porque extiende inadecuadamente el significado de “clima” a aspectos que le son ajenos como los socioculturales y en segundo lugar porque pone el peso de la aclaración en los calificativos cuando la distinción la esclarece la Academia de la Lengua en los sustantivos. En ningún momento ni Hurtado ni ningún otro investigador ha establecido la distinción entre “aclimatación natural” tal como él la define y “adaptación”. Nosotros nos pondríamos detrás de esta o de cualquier otra nomenclatura, por bizarra que pareciera, si de la comparación los términos usados en biología y antropología, emergiera una clarificación de los conceptos.

En alguna oportunidad he afirmado que una de las dificultades de comprensión del problema que con frecuencia tenemos deviene de una falta de acuerdo sobre el valor semántico de los términos que usamos. Y los primeros de todos los de adaptación y aclimatación; un somero análisis que no servirá probablemente para otra cosa que para justificar el porqué quien le habla, usa el término “adaptación” y no aclimatación al juzgar a los nativos.

Es evidente que el término adaptación ha sido utilizado en las ciencias biológicas y sociales en forma desaprensiva y equívoca. Indudablemente el término relaciona organismos, medio ambiente y variaciones ambientales y se refiere a los ajustes ventajosos y beneficiosos para la supervivencia y el bienestar de un organismo en un determinado ambiente: la adaptación genética es la parte de aclimatación que se refiere al ajuste fenotípico a las condiciones ambientales y puede definirse en términos de tiempo. Folk ha discutido la nomenclatura y extrae que el término adaptación debe ser usado como genérico y que el uso de la aclimatación para describir ajustes a través de generaciones, casi sinónimo de adaptación genética, es totalmente inadecuado.

Es enorme la confusión que ha resultado de aplicar nociones de adaptación de las poblaciones (tales como la selección) a la adaptación individual o extrapolar las de adaptación individual a las poblaciones. Y la aclimatación no puede referirse a las poblaciones sino a los individuos dentro de las poblaciones; se refiere a respuestas biológicas individuales; es el ajuste de un organismo a otro ambiente que no es el suyo. Se aclimatan los individuos, no las poblaciones…..”




En conclusión, después de revisar las explicaciones semánticas del Dr. Marco Tulio Velásquez, en este blog estamos de acuerdo en adelante usar el término ADAPTACIÓN para explicar los mecanismos de acomodación fisiológica en la altura en los nativos.




Dr. Aquiles Monroy